25 de octubre de 2014

Cucurbitaceae: Ecballium elaterium subsp dioicum

Ecballium elaterium (L.) A. Rich. in Bory (1824)
subsp dioicum (Batt.) Costich (1989)



Sinónimos
Ecballium elaterium var dioicum Batt. (1884)

Nombres vernáculos
(cast.) Cohombrillo amargo; Elaterio; Meloncillo del diablo; Pepinillo del diablo

Familia
CUCURBITACEAE – Cucurbitáceas


Color de la Flor: Amarillo pálido.
Floración: Abril a Noviembre.
Ecología: Comunidades ruderales y viárias; herbazales nitrófilos en campos de cultivo, eriales, barbechos, cunetas, márgenes de caminos, escombreras, terrenos abandonados. Se desarrolla sobre substratos básicos (calizas, arcillas y margas), en lugares de suelos nitrificados, secos, de textura arenosa, siempre en exposiciones soleadas.
Rango altitudinal: 0 – 800 m.
Distribución: Regiones Mediterránea y Macaronésica. En la Península Ibérica se encuentra repartido prácticamente por la mitad sur del territorio.


Observaciones: Para la Península Ibérica se citan dos sub-especies diferentes:
  • subsp elaterium; monoica y distribuida principalmente por la mitad N del territorio Ibérico.
  • subsp dioicum; dioica y distribuida principalmente por la mitad S del territorio Ibérico.
Existe un interesante estudio al respecto de la distribución de Ecballium elaterium (y sus dos formas) en la Península Ibérica realizado por J.L. Pérez Chiscano y publicado en Studia Botanica IV: 57-77; 1985.
En esta ocasión voy a tratar la subsp dioicum, que es la que generalmente se encuentra en las zonas cálidas, donde suele mantener su actividad durante todo el año. Contrariamente la especie que vive en zonas frías, después de las primeras heladas, muere su parte aérea comportándose como un hemicriptófito.
Esta subsp dioicum, se caracteriza por la presencia de pies únicamente con flores masculinas y otros pies únicamente con flores femeninas, de forma que, si nos fijamos bien, veremos plantas con frutos y otras sin ellos.
Una curiosidad de esta especie y que en realidad sirvió para dar nombre al género (Ecballium deriva del griego ekbállo que significa “lanzar o echar fuera”), es la propiedad que presenta el fruto maduro que al menor rozamiento o en cualquier vibración, literalmente “explota”, proyectando con fuerza a varios metros de distancia un líquido y las semillas, siendo ésta es su peculiar forma de propagación.


Esta hierba se ha usado en la farmacopea tradicional desde tiempos remotos, aunque su alta toxicidad desaconseja su utilización. Ya Hipócrates (Siglo V a.c.) recomendaba mucha prudencia en su consumo; advertía de los efectos nocivos de unas dosis excesivas de este pepinillo del diablo (o elaterio). Tradicionalmente se ha recetado como purgante enérgico, ya que provoca la pérdida de gran cantidad de líquido, y se ha usado para combatir la cistitis, la hidropesía, el edema pulmonar o cerebral y ocasionalmente el cáncer. El fruto, antes de madurar y recién cortado, se utiliza para combatir la ictericia, aunque el contacto directo y prolongado sobre la piel produce irritación. Su raíz contiene heterósidos triterpénicos muy tóxicos para el hombre, ya que provocan diarreas con cólicos, convulsiones y trastornos respiratorios. Sin embargo, a algunos de sus principios aislados se les atribuyen propiedades antitumorales. 


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